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Derogación del artículo 52 D: ¿sabes qué supone?

Derogación Del Artículo 52 D: ¿sabes Qué Supone?

Esta semana trae consigo un cambio de gran relevancia en el entorno laboral. El pasado martes el Consejo de Ministros aprobaba por decreto de ley la derogación del artículo 52 D del Estatuto de Trabajadores. Dicho apartado contemplaba el despido procedente de las y los trabajadores por bajas médicas, a pesar de estar estas justificadas. Este cambio legal era uno de los primeros objetivos que contemplaba abordar el actual Gobierno de Coalición en el entorno laboral.

El precepto, concretamente, rezaba que el despido procedente estaba permitido en el caso de que las faltas supusieran el 20% de las jornadas hábiles en el periodo de dos meses consecutivos. Hoy, 20 de febrero, entra en vigor la derogación del artículo 52 D, un día después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

¿Puede una empresa despedir a un trabajador por absentismo justificado?

Con el nuevo panorama es cierto que una empresa no puede cesar la actividad de un trabajador por bajas de enfermedad reiteradas con justificación. Anteriormente tampoco este despido era aplicable a casos como huelgas, maternidad o paternidad, accidente laboral o enfermedad grave, entre otras.

No obstante, existen otras causas de cese de actividad de un trabajador a las que una empresa puede alegar. El Estatuto de Trabajadores recoge algunas como la ineptitud del trabajador, la falta de adaptación, causas económicas o productivas, entre otras, por las que se podría producir la cesión de un contrato. La falta de productividad en el trabajo podría ser un ejemplo.

¿Que ocurre si el despido es improcedente?

Con la entrada en vigor de la derogación del artículo 52 D, si una empresa despide a uno de sus trabajadores por estar de baja, será considerado como despido improcedente. Siempre y cuando una empresa no alegue otras motivos diversos. En este caso es la empresa la que decide qué va a pasar con el trabajador. Por un lado, puede volver a contratarle, pero también puede seleccionar la otra vía, pagarle una indemnización. Esta cifra asciende a 33 días por año trabajado. Sin embargo en el caso de una figura de representación de los trabajadores, la decisión estaría en su mano.

En Ponteasesores proporcionamos un asesoramiento profesional y especializado a empresas tanto del ámbito laboral, como fiscal o contable. Estaremos encantados de escuchar tu caso.

 

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